
Nada hay más gratificante en la agenda de un político que cumplir promesas y culminar compromisos ante la ciudadanía. Estos días quiero expresar la “satisfacción” del grupo municipal del PSPV por la decisión del Consejo de Ministros de autorizar la licitación de dos subtramos de la línea del AVE entre Castellón y Valencia. El Gobierno de Zapatero ha vuelto a cumplir con Castellón y está impulsando la más moderna infraestructura de transporte ferroviario. Los castellonenses estamos de enhorabuena.
La decisión del Gobierno permitirá mantener los plazos de desarrollo del proyecto que ha defendido el ministro de Fomento, José Blanco, y que ya adelanté en su día. Las obras de la línea Castellón-Valencia estarán licitadas antes de que acabe el año y todo el trazado entre las dos ciudades estará en obras en 2010.
El AVE es la mayor inversión que recibirá Castellón en un año difícil aún lastrado por la crisis. El boicot institucional y la campaña de descrédito del Partido Popular con el AVE Madrid-Castellón se ha venido abajo como un castillo de naipes.
El Gobierno socialista está haciendo frente a la crisis con una apuesta por la contratación de obra pública que mejora las infraestructuras y genera empleo. Las inversiones millonarias del Ministerio de Fomento están siendo clave en la recuperación económica que ya se empieza a atisbar y que será una verdadera realidad en 2010.
Frente al dinamismo inversor del Gobierno, tenemos la “parálisis institucional” y los “presupuestos virtuales” del Consell. El PP ha colocado a Castellón en la cola de las inversiones autonómicas. La prueba de la “marginación” es el Tram. El proyecto de bus guiado en Castellón ha vuelto a posponerse hasta mediados de 2011, según reconoció el propio conseller de Infraestructuras, Mario Flores, en una reciente visita a la capital de la Plana.
Zapatero cumple y Camps incumple. Dos formas de hacer política mucho más allá de la polémica de los trajes.